PRÓLOGO DEL LIBRO POR ROQUE DIAZ TIZOL, Ed.D.La lectura de este libro, Encendiendo la chispa para dar el 300 %, me regresa a la etapa de mi niñez en la que la hoguera tenía un lugar especial para la familia campesina puertorriqueña. La hoguera era la versión rústica de los sofisticados hornos convencionales, en los que el puertorriqueño carente de recursos, convertía una presa en un suculento manjar para su familia. Encender la hoguera era el augurio de un domingo familiar lleno de emociones en el que se ponía a prueba la hospitalidad y a política del buen vecino. Recuerdo con emoción esos momentos, en los que la escasez material era la orden del día, pero la abundancia de solidaridad nos convertía en un pueblo con una extraordinaria calidad humana. La hoguera se encendía y se apagaba inmediatamente, para extinguir la chispa, de manera que sólo retuviera el calor con el que se asaba la carne, el bacalao y las viandas. Era necesario apagar la chispa que surtiera el efecto deseado. Encendiendo la chispa se basa en el principio del calor que trasmite energía, pero contrario a la hoguera, la llama no se extingue; esa llama se propaga de cuerpo a cuerpo, a través de las almas; toca los espíritus para contagiarlos; libera la mente y hace realidad el principio de que los seres humanos nacen para ser felices. La felicidad nos inunda cuando encendemos la chispa en nuestro corazón, dejamos que se propague a nuestro alrededor para que contagie al prójimo y regrese a nuestras vidas aumentada para desintoxicarnos de pensamientos, ideas, costumbres que nos roban la felicidad. Vicente, el autor, transmite de una forma viva la trayectoria de esa chispa que nos purifica, que contagia a los demás y crea un círculo de entusiasmo a nuestro alrededor que nos permite disfrutar la vida positivamente a un 300 por ciento. Sus vivencias se reflejan en el contenido del libro, de tal forma que nos parece ser parte activa de su narración. El lector siente que esa chispa le toca desde que empieza a leer la introducción y lo impulsa a ser, hacer y trabajar una vida con mayor significado para sí y sus semejantes. La redacción del libro es ameno, mediante un lenguaje sencillo y activo que nos invita a actuar en pos de la transformación personal y humana. Cada principio es una vivencia del autor que fácilmente pasa a ser parte de nuestra biografía por su presentación elocuente y llena de vida. Les invito a leer y disfrutar este libro que será el inicio de un nuevo camino hacia la superación personal y humana. Las herramientas que Vicente nos presenta se pueden practicar fácilmente, pero su aplicación continuada nos puede ayudar a lograr esa "nueva criatura" que bulle en cada uno de nosotros. Ese renacer es una responsabilidad individual, indelegable y esencial para ser los verdaderos creadores de una existencia con significado. ¡Gracias Vicente por compartir con nosotros, los lectores, tus vivencias que te han transformado en un ser humano de extraordinaria calidad! Esperamos que cada lector sea el mejor terreno que acoja tu semilla con entusiasmo, la haga suya y la propague. Así te ayudaremos a adelantar tu sueño de una vida plena para tus semejantes. ¡Juntos lo alcanzaremos! Roque Díaz Tizol, Ed.D. |